Comprimir varias imágenes a la vez
Suelta todas las que quieras, fija el peso objetivo y descárgalas comprimidas en un único ZIP.
El mismo criterio, aplicado a todas
Cada imagen del lote se trata por separado con el mismo método que usa el compresor de la portada: se busca por aproximaciones sucesivas la calidad más alta que cabe en el peso que hayas fijado y, solo si con eso no basta, se reduce el tamaño en píxeles por pasos. Así una foto sencilla conserva casi toda su calidad y una muy detallada se ajusta lo justo.
Que sea imagen por imagen tiene una consecuencia práctica: no todas acabarán con la misma calidad. Un retrato con fondo liso puede quedarse en calidad 90 para llegar a 100 KB, mientras que una foto de un bosque lleno de hojas necesitará bajar a 60 y quizá reducir medidas. Es lo correcto: el objetivo es el peso, no un ajuste idéntico para todas.
Las que ya cabían se dejan intactas
Si una de tus imágenes ya pesa menos que el objetivo y es un JPG, se copia al ZIP tal cual, sin volver a comprimirla. Puede parecer un detalle menor y no lo es: reencodear un JPG que ya cumplía solo añade defectos y, muy a menudo, lo deja más pesado que antes. El resumen final te dice cuántas se quedaron sin tocar.
Todas salen en JPG
El lote convierte todo a JPG, incluidas las que subas en PNG o WebP, porque es el formato que mejor combina peso reducido y compatibilidad universal. Si alguna de tus imágenes tiene fondo transparente, esa transparencia se rellenará de blanco: para esos casos usa la herramienta de convertir, que sí mantiene el PNG.
Cuando alguna no llega al objetivo
Si una imagen no consigue entrar en el peso pedido ni siquiera reduciendo su tamaño, se incluye igualmente con la mejor compresión que se logró, y el resumen final te dice cuántas quedaron por encima. Es mejor que quedarte sin ella o que la herramienta la destruya intentando cumplir a cualquier precio.
Suele pasar con dos tipos de imagen: las que tienen muchísimo detalle fino —follaje, multitudes, texturas— y los pantallazos con texto, donde el JPG se defiende mal. Si te ocurre con un pantallazo, prueba a bajarlo a PNG en la herramienta de convertir: a veces pesa menos que el JPG equivalente.
Qué peso poner
Los tres atajos cubren los casos habituales. 100 KB es lo que suelen aceptar los formularios más estrictos. 300 KB es un buen término medio para adjuntar por correo un puñado de fotos sin que el mensaje se atragante. 500 KB deja la imagen casi intacta a simple vista y sirve para publicar en una web sin penalizar la velocidad.
Si te piden una cifra concreta, escríbela en la caja. Y si vas justo, deja un poco de margen: pide 95 KB cuando el límite sea 100, porque algunos sistemas cuentan el peso después de añadir sus propios datos al archivo.
El ZIP, y por qué no comprime más
El resultado llega en un único archivo ZIP, con cada imagen renombrada para que no se confunda con el original. Ábrelo con doble clic: Windows, macOS, Android y iPhone lo descomprimen sin instalar nada.
Notarás que el ZIP pesa prácticamente lo mismo que la suma de las imágenes que lleva dentro. No es un fallo: los JPEG ya están comprimidos, y volver a comprimir datos comprimidos no ahorra nada — a veces incluso los engorda. Aquí el ZIP cumple la función de agrupar, no la de reducir. Lo que reduce el peso es la compresión que ya se aplicó a cada imagen.
Un apunte sobre la velocidad
Todo el trabajo lo hace tu propio equipo, así que treinta fotos de móvil pueden tardar algo más de un minuto en un ordenador modesto y bastante más en un teléfono antiguo. A cambio, ni una sola de tus imágenes sale de tu dispositivo.
Mientras trabaja verás el nombre de la imagen que está procesando y el número que le toca. Si cierras la pestaña a medias no se guarda nada y hay que empezar de nuevo, así que en tandas grandes conviene dejarla abierta.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas imágenes admite el lote?
Hasta treinta a la vez. Si tienes más, hazlo en varias tandas: al terminar una, pulsa «Limpiar» y suelta las siguientes.
¿Puedo darle un peso distinto a cada imagen?
No: el objetivo se aplica a todas por igual. Si necesitas afinar una en concreto, pásala por el compresor de la portada.
¿Por qué el ZIP pesa casi lo mismo que la suma de las imágenes?
Porque los JPG ya vienen comprimidos y volver a comprimirlos no ahorraría nada. El ZIP aquí sirve para agrupar, no para reducir.
¿Qué pasa con las que ya pesaban poco?
Si ya cabían en el objetivo y eran JPG, se copian sin tocarlas. Reencodearlas solo añadiría defectos y a veces las dejaría más pesadas.
¿Por qué unas quedan con más calidad que otras?
Porque el objetivo es el peso, no la calidad. Una foto con mucho detalle necesita apretar más que una de fondo liso para caber en los mismos kilobytes.
Se me cerró la pestaña a media tanda.
Hay que empezar de nuevo: nada se guarda en ningún sitio mientras trabaja. En tandas largas, deja la pestaña abierta y a la vista.
¿Funciona en el móvil?
Sí, aunque con muchas imágenes tardará bastante más que en un ordenador. Si el teléfono va justo de memoria, haz tandas de diez.